13 Feb 2026

Gustavo Marrero Callicó, profesor de la Escuela e investigador principal del proyecto Stratum

El proyecto Stratum, coordinado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), busca desarrollar una herramienta avanzada para ayudar a los neurocirujanos en la detección y extirpación de tumores cerebrales en tiempo real. El investigador principal es Gustavo Marrero Callicó, profesor de la Escuela de Ingenierías Industriales y Civiles de la ULPGC.

Stratum surge como continuación del proyecto europeo Helicoid, que demostró la utilidad de la imagen hiperespectral para detectar tumores cerebrales durante la cirugía. Este nuevo proyecto va un paso más allá al integrar imagen multimodal, supercomputación e inteligencia artificial, con el objetivo de ofrecer información más completa y útil en pleno acto quirúrgico.

Uno de los principales retos que aborda es el llamado brain shift (desplazamiento del cerebro), es decir, la deformación que sufre el cerebro durante la operación. El sistema desarrollado permite hacer un seguimiento en tiempo real de esa deformación, emulando una resonancia magnética intraoperatoria sin necesidad de realizarla físicamente, lo que reduce costes y tiempo quirúrgico.

Además, mediante imagen hiperespectral y algoritmos de inteligencia artificial, el sistema ayuda a delimitar con mayor precisión los bordes del tumor, que muchas veces no son visibles a simple vista. Esto permite:

  • Extirpar el tumor de forma más completa.
  • Reducir el riesgo de recurrencia.
  • Preservar la mayor cantidad posible de tejido sano, mejorando así la calidad de vida del paciente.

El proyecto cuenta con 12 socios de seis países, entre universidades, hospitales y empresas, y dispone de un presupuesto de 10 millones de euros. Entre los avances logrados destacan:

  • La introducción del primer prototipo en quirófano.
  • El desarrollo inicial de algoritmos de detección tumoral y estimación de profundidad.
  • La creación de una interfaz sin contacto basada en comandos de voz y gestos, para evitar contaminación en el entorno quirúrgico.

El objetivo final es que en unos cuatro a seis años el sistema se convierta en un producto comercializable que llegue a los hospitales y tenga un impacto real en la práctica clínica.

Más información e imagen de la ULPGC: https://www.youtube.com/watch?v=BNA7kvrGGxE